La familia es el vehículo para un desarrollo flexible, responsable, cuidadoso y sostenible

Aggiornato il: mag 14

Ignacio Socias, Federación Internacional para el Desarrollo de la Familia, una organización que agrupa a más de 250 Centros de Orientación Familiar y opera en 70 países, beneficia a más de 90 000 personas al año y se le ha concedido la reclasificación de rango consultivo en el ECOSOC de especial a general, una situación que solo se concede al 3% de las organizaciones que trabajan con las Naciones Unidas.



Estamos viviendo tiempos extraños y difíciles. No los elegimos, pero podemos elegir cómo manejarlos y qué obtener de ellos. Mi sugerencia es pensar en lo que Marie Curie dijo una vez: "En la vida, no hay nada que temer, solo hay que comprender". Ahora es el momento de entender más, para que podamos temer menos.


Esta es una oportunidad única en la vida no solo para pulsar el botón de pausa y esperar a que lleguen tiempos mejores, sino para hacer lo "invisible" visible, y la mayoría de lo "visible", irrelevante. “Solo con el corazón se puede ver bien; lo esencial es invisible para los ojos”, dijo Saint-Exupéry. Guilluy ha añadido que "los invisibles, aquellos que 'no eran nadie' ayer mismo, mostraron en pocas horas que son, de hecho, el engranaje clave de la sociedad".


Ahora comprendemos mejor que la sociedad de la que estábamos tan orgullosos no es tan idílica como pensábamos, en términos de igualdad, libertad y ecología –Nuestro mercado laboral está anticuado porque no permite que las mujeres sean madres; nuestra educación está anticuada, porque no encaja con la oferta laboral; nuestro sistema social, económico y político está anticuado, porque cuando supera la pobreza tradicional trae más pobreza de un nuevo tipo, pobreza de tiempo y de afecto, del afecto que tanto necesitamos todos.


"Con la vida en suspenso, los parámetros de lo posible, lo necesario y lo accesible se han alterado fundamentalmente", como dice Lessenich. Hemos aprendido a compaginar mejor nuestros trabajos con las tareas domésticas; a dedicar más tiempo a la educación de nuestros hijos; a encontrar tiempo para celebrar la familia, ya sea porque estaban con nosotros o porque pasamos tiempo con ellos en línea; a agradecer a los que siguen trabajando fuera, ya que nos damos cuenta de lo importantes que son para todos. En una palabra, hemos aprendido que, aunque tengamos que mantener una distancia física con los demás durante algún tiempo, necesitamos estar unidos socialmente a ellos, necesitamos "verlos" con nuestro corazón. Todos esos videos producidos durante la cuarentena con músicos tocando una pieza juntos desde casa son una buena imagen de ello.


El pasado probablemente no volverá a ser exactamente como era y el presente no es lo que queremos conservar. No podemos cambiar eso. El futuro depende de cómo utilicemos todas esas lecciones para promover un nuevo conjunto de reglas.


En mi opinión, esas reglas deben basarse en cuatro principios fundamentales:

  • Flexibilidad en las condiciones de trabajo. Hemos visto que el teletrabajo puede ser la norma en muchos casos, pues hace más accesible el equilibrio entre el trabajo y la familia; ayuda al trabajador a sentirse más integrado; ahorra espacio, tiempo y costes a la empresa.

  • La responsabilidad de compartir el trabajo en casa. Con acuerdos de trabajo más flexibles, las mujeres no tendrían que enfrentarse solas a la triple carga de trabajar como un hombre, tener hijos y ser responsables de la mayor parte de las tareas domésticas, ya que los padres podrían pasar más tiempo en casa.

  • Solidaridad entre generaciones. El brote pandémico ha sido particularmente perjudicial para los miembros de los grupos sociales en las situaciones más vulnerables, especialmente las personas mayores, las personas con discapacidades y otras enfermedades, así como los jóvenes y los pueblos indígenas en algunas zonas. Más allá de sus repercusiones inmediatas en la salud, la pandemia pondrá a muchos de ellos en mayor riesgo de pobreza, discriminación y aislamiento. Es necesario recuperar el vínculo intergeneracional y encontrar formas prácticas de demostrar que toda vida humana es igualmente importante.

  • Sostenibilidad. No olvidemos que este término, tal como fue acuñado originalmente por la Comisión Brundtland, significa el desarrollo que permite "la satisfacción de las necesidades de la generación presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades". Necesitamos cuidar nuestro planeta, pero porque queremos cuidar a sus habitantes, a nuestros semejantes.

La Agenda de Desarrollo Sostenible firmada por todos los gobiernos del mundo hace cinco años estableció la hoja de ruta más clara para conquistar nuestro futuro en la dirección correcta. Erradicar la pobreza, consolidar los hábitos de salud, alcanzar una educación de calidad inclusiva y equitativa y lograr la igualdad de género forman parte de esa Agenda, pero ¿cómo podemos encontrar el camino correcto para alcanzarlos?

Para mí, la familia es la respuesta correcta de un enfoque realmente holístico. La unidad familiar ha demostrado ser el principal actor para el desarrollo de las sociedades y la piedra angular de las ciudades sostenibles. Por lo tanto, su área de acción debe ser fuente de gran preocupación para facilitar su papel en las generaciones venideras. En un informe del Secretario General de las Naciones Unidas se recuerda que "las familias proporcionan atención y apoyo material y no material a sus miembros, desde los niños hasta las personas mayores o las que padecen enfermedades, protegiéndolos de las penurias en la mayor medida posible". Y Ciambetti lo explica como presidente del Consejo Regional en una de las primeras y más afectadas regiones durante la pandemia – "Nuestra estructura social en Véneto se sostiene gracias a la familia: la familia ha demostrado ser el punto de referencia y el auténtico pilar de la sociedad".

Como hemos demostrado con nuestro proyecto sobre los ODS y las familias, "Las políticas familiares son un pilar de las políticas públicas nacionales, y el vehículo más significativo para que los gobiernos influyan en las condiciones de vida de las generaciones venideras. Como parte del logro de las ambiciones mundiales de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, las políticas familiares tienen un papel importante que desempeñar en el cumplimiento de las metas de muchos de los objetivos".

Celebrar la familia, redescubrir la familia, centrarse en la familia si se quiere construir la nueva sociedad sobre la flexibilidad, la responsabilidad, el cuidado y la sostenibilidad. Mejorar las políticas familiares para mostrar cómo hacerlo. Esa será la forma correcta de establecer la igualdad, la libertad y la ecología, y de llegar a todos los miembros de la sociedad.


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